Hábitos y organización

Keto, ayuno, batidos y antiinflamatoria: qué promete cada dieta de moda

Cada dos o tres años aparece una dieta nueva que promete resolver todo. Vienen a la consulta con la pregunta y prefiero contestarla de frente, porque la respuesta rara vez es un sí o un no rotundo. Estas son las cuatro que más me preguntan.

Cetogénica

En qué consiste: comer mucha grasa y muy pocos hidratos, en general menos de 50 gramos por día, que es menos de cuatro rebanadas de pan.

Qué promete: que el cuerpo entre en cetosis y queme grasa como combustible.

Dónde sí tiene lugar: tiene indicación médica establecida en algunos casos de epilepsia refractaria. Ahí es un tratamiento, no una dieta para adelgazar.

El problema: es muy difícil de sostener en el tiempo, suele traer constipación, dolor de cabeza y mal aliento, y a mediano plazo puede dejar déficit de micronutrientes. La mayoría de las personas la abandona y recupera el peso.

Los «polvitos»

En qué consiste: reemplazar comidas por polvos que se diluyen en agua.

Qué promete: control calórico y descenso rápido.

La ventaja, para ser justos: no hay que cocinar ni pensar.

El problema: genera bastantes trastornos digestivos, no se adapta a la vida familiar ni social, es cara, y no enseña nada. El día que dejás los polvos volvés exactamente al punto de partida, porque nunca aprendiste a comer distinto.

Ayuno intermitente

En qué consiste: concentrar la comida en una ventana horaria y ayunar el resto.

Dónde sí funciona: a algunas personas les resulta más fácil no comer que controlar cuánto comen. Si esa es tu cabeza, puede ordenarte. Hay estudios que lo vinculan con mejoras en glucemia, presión y colesterol.

El problema: la evidencia todavía no es suficiente para recomendarlo como estrategia general, y no le sirve a cualquiera. Si tenés antecedentes de trastorno alimentario, si tomás medicación con horarios, si estás embarazada o si entrenás fuerte, no es para vos.

Antiinflamatoria

En qué consiste: comer alimentos frescos, equilibrados y variados: frutas, verduras, cereales integrales, pescados, aceite de oliva.

Mi conclusión: es la única de las cuatro que recomiendo, y con una salvedad: no es una dieta especial. Es comer bien, con otro nombre. Su única desventaja real es que lleva más tiempo cocinar con alimentos frescos que abrir un paquete.

Lo que tienen en común las que fallan

Todas las que no funcionan a largo plazo comparten lo mismo: no contemplan tu vida. Tus horarios, tu trabajo, con quién vivís, qué te gusta, cuánto podés gastar y cuánto tiempo tenés para cocinar.

Por eso cuando alguien me pregunta cuál es la mejor dieta, la respuesta honesta es: la que puedas sostener dentro de diez años.

¿Te pasa esto? Si te salió un análisis alterado o venís con molestias hace tiempo, escribime y lo vemos juntos. Atiendo en Tandil y por videoconsulta.

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Lic. María Ayelén Sallorenzo · M.N. 6215 · M.P. 2017
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta individual.

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About Lic. Ayelén Sallorenzo

Licenciada en Nutrición por la Universidad del Salvador (M.N. 6215 · M.P. 2017). Posgrado en Actualización en Dietoterapia de la Sociedad Argentina de Nutrición y formación en microbiota y microbioma. Antropometrista ISAK nivel 1. Hace 15 años trabaja en nutrición clínica, con foco en salud cardiometabólica y digestiva. Atiende en Tandil, en ICTUM y en la Clínica Chacabuco, y por videoconsulta.