Cómo trabajo

No entrego un plan el primer día

Un plan de alimentación que no contempla tus horarios, tu trabajo y tu casa no se sostiene más de dos semanas. Por eso la primera consulta es, sobre todo, escucharte.

Primera consulta

La entrevista nutricional

Es la parte más importante de todo el tratamiento y queda registrada en tu historia clínica. Estas son las preguntas que te voy a hacer:

  • Cuál es tu motivo de consulta y qué objetivo tenés con el tratamiento, y si te derivó un médico o sacaste turno por tu cuenta
  • Si tenés alguna patología de base y si tomás alguna medicación
  • Tu último análisis de sangre de los últimos 12 meses
  • De qué trabajás: horarios, si estás sentado o en movimiento, si comés ahí o en tu casa, si tenés dónde calentar la comida
  • Si vivís solo o cómo se compone tu grupo familiar
  • Si tenés malestar digestivo: gastritis, diarrea, colon irritable, distensión
  • Si hacés actividad física, cuántas veces por semana y con qué intensidad

Después te peso y te mido. Si el caso lo amerita hago antropometría con técnica ISAK, que permite ver composición corporal y no solo el peso total.

Las primeras dos semanas

Una meta corta y contundente

Salís de la primera consulta con dos cosas: una lista concreta de qué sacar o cambiar, y un registro para anotar todo lo que comés durante quince días.

El registro no es para controlarte: es para que los dos veamos cómo comés de verdad, con tus horarios y tus días reales. Sobre eso se arma el plan.

Por qué recién a los 15 días. Un plan escrito antes de ver tu registro es un plan escrito para una persona promedio. No sirve. El tuyo se arma sobre lo que efectivamente comés.

Tu plan

Cómo es un plan mío

Cómo está armado

  • Seis comidas al día: cuatro principales y dos colaciones, sin pasar más de tres o cuatro horas sin comer
  • Porciones en medidas de casa — un plato, dos cucharadas, una taza. Nada de pesar ni contar calorías
  • Opciones intercambiables para que puedas resolver con lo que hay en tu heladera
  • Reglas claras de frecuencia, no listas de prohibidos

Qué más va adentro

  • Un menú semanal armado según tus días de entrenamiento, tus gustos y tu organización
  • Lista de supermercado y estrategias de congelado, para que no dependas de cocinar todos los días
  • Plan de hidratación calculado según tu peso
  • Recomendación de actividad física, siempre que tu médico no la contraindique

Después

El seguimiento

Controles cada quince días

Con el registro completo. Ahí ajustamos: lo que funcionó se queda, lo que no se cambia.

Trabajo con tu médico

Si aparece algo que excede la nutrición, te derivo y me comunico con el profesional que corresponda. Si sos deportista y tenés entrenador, le mando un informe del proceso.

Sin fecha de vencimiento

El objetivo no es terminar el tratamiento: es que puedas sostenerlo solo. Cuando eso pasa, espaciamos las consultas.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que llevar algo a la primera consulta?

Sí: el último análisis de sangre que tengas, siempre que sea de los últimos doce meses. Si te derivó un médico, traé también la indicación. Y si tomás medicación, la lista de lo que tomás.

¿Me vas a hacer pesar la comida?

No. Trabajo con medidas caseras: un plato, una taza, dos cucharadas. Pesar la comida no es sostenible y no hace falta.

¿Voy a tener que dejar de comer lo que me gusta?

No. Trabajo con frecuencias, no con prohibiciones. Un plan que te saca todo lo que te gusta no se sostiene, y un plan que no se sostiene no sirve.

¿La videoconsulta funciona igual que la presencial?

Para la mayoría de los casos, sí. Vengo atendiendo así desde 2015 a pacientes de Buenos Aires y Trenque Lauquen. Lo único que no se puede hacer a distancia es la antropometría, que requiere medición presencial.

¿Atendés obras sociales?

Consultame por WhatsApp y te cuento cómo es en cada consultorio.

¿Cuánto sale la consulta?

Escribime y te paso el valor actualizado de la primera consulta y de los controles, tanto presencial como por videoconsulta.