Salud cardiometabólica

Colesterol, presión, azúcar: qué se come cuando el análisis viene alterado

Es lo que más veo en el consultorio. Personas que salen del médico con un estudio que les preocupa y con la indicación de "cuidarse con la comida", sin que nadie les explique qué significa eso en un día común.

Con qué llegan a la consulta

Colesterol y triglicéridos altos

Dislipidemias. Trabajamos sobre el tipo de grasas, la fibra soluble, el pescado, las legumbres y la forma de cocinar, más que sobre la cantidad de comida.

Presión alta

Hipertensión. El sodio no está solo en el salero: está en los fiambres, los caldos, las conservas y los panificados. Ahí es donde se trabaja.

Prediabetes y diabetes tipo 2

Glucemia alterada, hemoglobina glicosilada elevada. Distribución de los hidratos a lo largo del día, tipo de carbohidrato y combinaciones.

Resistencia a la insulina

Muy frecuente y muchas veces detectada de casualidad. Se aborda con orden de horarios, calidad de los hidratos y actividad física.

Hígado graso

Esteatosis hepática. Suele acompañar a las anteriores y responde a los mismos cambios sostenidos en el tiempo.

Sobrepeso y obesidad

Cuando forma parte del cuadro. Sin dietas extremas: el objetivo es un descenso que se pueda sostener y que se refleje en el laboratorio.

El enfoque

La dieta mediterránea, adaptada a lo que se come acá

Es el único patrón alimentario con evidencia sostenida a largo plazo para salud cardiovascular, y no le saca nada a nadie: incluye cereales, legumbres, frutas, verduras, frutos secos, lácteos, aceite de oliva, pescado y carne.

La parte difícil no es entender el concepto: es traducirlo a un menú semanal argentino, con el asado del domingo, el mate de la tarde y la vianda del trabajo. Eso es lo que hacemos juntos en la consulta.

En qué nos enfocamos

  • Frutas y verduras frescas y de estación en todas las comidas
  • Pescado al menos dos veces por semana y carne de vaca una o dos
  • Legumbres y cereales integrales como fuente de fibra soluble
  • Aceite crudo para condimentar, nunca para cocinar ni freír
  • Un plan de hidratación real, calculado según tu peso
  • Actividad física, siempre que tu médico no la contraindique

Qué no vamos a hacer

  • Dieta cetogénica ni ayuno intermitente como estrategia por defecto
  • Reemplazar comidas por polvos o batidos
  • Suplementos sin indicación clara
  • Suspender ni modificar tu medicación: eso lo decide tu médico

Trabajo con tu médico, no en paralelo. El tratamiento nutricional acompaña al tratamiento médico, no lo reemplaza. Si aparece algo que excede la nutrición, te derivo y me comunico con el profesional que corresponda.

Preguntas frecuentes

¿Qué se trabaja en salud cardiometabólica?

Colesterol y triglicéridos altos, presión arterial elevada, glucemia alterada, resistencia a la insulina, hígado graso y composición corporal. Se abordan en conjunto porque casi nunca aparecen solos.

¿Necesito análisis para la primera consulta?

Si tenés estudios recientes —perfil lipídico, glucemia, hemoglobina glicosilada, hepatograma— traelos. Si no los tenés, se puede empezar igual y coordinar los pedidos con tu médico de cabecera.

¿La alimentación reemplaza la medicación?

No. El tratamiento nutricional acompaña la indicación médica. Ningún cambio de medicación se decide en la consulta nutricional.

¿Cada cuánto se controla la evolución?

Se planifica una reevaluación con análisis a los tres meses, que es el plazo habitual para revisar estos parámetros, con controles nutricionales más frecuentes en el medio.

¿Se puede hacer online?

Sí. La videoconsulta permite trabajar plan, análisis y seguimiento en todo el país. Las mediciones antropométricas se coordinan de forma presencial en Tandil.